26 de febrero de 2010
GRACIAS A...
21 de febrero de 2010
KARYNE
Si queréis pasar envidia es el momento.
Ayer pase la tarde con una brasileña preciosa. Así como suena. Sin anestesia. Cuando se fijo en mi, yo ya la había visto a través del cristal de mi vaso. Se acerco dando un rodeo como corresponde a una señorita, dejándose ver pero como si no fuera con ella. Llame su atención jugando con el posavasos y poco tiempo después llego lo suficientemente cerca para quitarme de las manos aquel juguete. Se lo quedo ella naturalmente. Y no hubiera tenido mas importancia si no hubiera sido porque como sin querer se me acerco tanto que termino por sentarse en mis piernas.
Karyne es preciosa. Una muchachita mitad brasileña mitad ángel con unos ojos que te hablan sin palabras y un precioso pelo que se recoge en dos coletitas altas. Porque el pelo en la cara la molesta, claro y pasaría todo el día con el reverso de la mano intentando colocarlo hacia atrás. Mientra yo terminaba mi vaso ella me contaba cosas que nunca entendí. Reconozco que soy un negado para los idiomas y si además me hablan con la boca llena de patatas fritas me resulta totalmente imposible. Lo que no entendí me lo traduje yo mismo como me dio la gana.
Fue pasando el tiempo casi sin sentir y finalmente se despidió de mi con un beso y fijando mi atención con aquellos ojos que ya os dije, bajo un gorro que la cubría toda la cabeza. Un adiós con la mano y nada mas. Incluso las fotos que nos hicimos juntos se las llevo.
Vosotros podéis pensar que es mentira que a los tipos como yo no se les acercan las brasileñas y es verdad. Pero en esta ocasión algo debió ver en mi, J, que se acerco. En julio cumple los veinticuatro (meses) y no me lo pienso perder. Si antes no nos encontramos por ahí.
(...dedicado a lucy y rober, que algo tuvieron que ver.)
20 de febrero de 2010
CRUZAR UNA CALLE PARA ESCAPAR DE CASA...
… hasta sentir que finalmente no te alcanza tu sombra. Dejar atrás las ideas que te llevan a huir de ti mismo.
Hubo un tiempo en el que todo fue distinto. El color no era gris ni las ilusiones perdidas. Cruzar la misma calle desde el otro lado era ir a encontrar unos ojos y una vida de la que me había enamorado. Una vida que había soñado junto a ella. Hoy, necesito escapar, soy un cobarde. Me asustan las bombas de tiempo que caen tan cerca de mi. Por eso huyo, porque me da miedo tener ese infierno a mi lado. Cruzar la calle solo es el primer paso. Ojala pueda huir.
17 de febrero de 2010
EL PRIMER DIA
Ayer me amaneció roto,
de palabras y silencios
por dentro y por fuera.
Quizá no entendí
el saludo de la luz.
Me pareció gris.
Fue un día que salte
por encima de mi mismo.
Y crecí justo
para poder mirar por encima de todos los hombros,
de todos los sombreros,
de todas las cabezas.
Corrí tan rápido
que deje atrás
todas las sombras de mis otros "yo".
Y estire los brazos
hasta que pude por fin abrazarte.
Pero abrazarte toda. TODA.
¿Me escuchastes bien?
No solo lo que quería.
Fue ayer.
Ayer son todos los días que me quedan
para estar contigo
y me jode que amanezca roto
cuando pienso en tí.
13 de febrero de 2010
CHATING
De: Rober
A: Lina
- No puedo mandarte mas dinero, no creo que los niños coman tanto.
De: Lina
A: Rober
- Si dejaras de gastar el dinero en tonterías, podrías
De: Rober
A: Lina
- No se que decirte. Aquí estamos bajo mínimos. Del veinte al treinta comparto las latas de comida del gato y el gato ha tenido que aprender a usar el water.
De: Lina
A: Rober
- Deja el coche en casa y ves a trabajar en tren como hago yo.
De: Rober
A: Lina
- Tu ni eres representante de un laboratorio. Parecería un pastillero con tanta pirula encima.
De: Lina
A: Rober
- No. Ni tengo secretaria que me coja hasta las llamadas.
De: Rober
A: Lina
- No quiero discutir. Estamos a veinticinco y me faltan las fuerzas. Creo que el gato me mira mal.
De: Lina
A: Rober
- Quita Internet y ahorra
De: Rober
A: Lina
- Ya lo hice. Estoy conectado al wifi gratuita de la plaza. Como la luz. Me viene bien una farola tan cerca de la ventana.
De: Lina
A: Rober
- Pues lo siento pero es por los niños.
De: Rober
A: Lina
- Si no me quejo, mujer. Pero entre lo que comen ellos y lo poco que como yo igual no nos reconocemos en las próximas vacaciones que me toque.
De: Lina
A: Rober
- Mira que eres tonto, todo por una…
De: Rober
A: Lina
- Por una secretaria que ya no tengo.
De: Lina
A: Rober
- No sabia. La dejaste?
De: Rober
A: Lina
- Podria decir que si pero seria mentirme. Me dejo ella a mi. Para realizarse.
De: Lina
A: Rober
- Suena mal.
De: Rober
A: Lina
- Pues no te cuento como sienta.
De: Lina
A: Rober
- Y ahora?
De: Rober
A: Lina
- Ahora te hecho de menos. Y tu?
A: Rober
- Yo todo lo contrario: te hecho de menos ahora.
De: Rober
A: Lina
- Si lo intentamos quiero que salga bien.
De: Lina
A: Rober
- Estoy de acuerdo.
De: Rober
A: Lina
- Esto va a ser una alegría.
De: Lina
A: Rober
- Lo dices por los niños, verdad chating?
De: Rober
A: Lina
- Si por ellos también chatinga. Pero sobre todo lo decía por el gato. Hecha de menos su arena.
5 de diciembre de 2009
LOCURA
Sin embargo me disgusta su luz, aun escasa, el frío que ya no comprendo y que un día si, otro no, me hiela la punta de la nariz y no me deja guardar la ropa de abrigo. Como todos los meses de marzo, terminare perdiendo los guantes o el paraguas. Espero impaciente el mes que viene. El mes de agosto.
POR LA CALLE DEL AIRE
los amantes
pasean sus sombras.
No hace mucho
un rumos de besos
de lucha cuerpo a cuerpo
de palabras en voz baja
de heridas en el miedo
les confirmaba que
sus cuerpos son amantes
a plazo fijo
con un interés de usura
por sus tiempos
y con una hipoteca
que ambos ambicionan
de por vida.
Por la calle del aire...
YO NO SOY LUIS CERNUDA
Te quiero. Y te lo voy a decir abriendo los brazos para que llegues hasta dentro de mi. Y abriendo los ojos para guardar un instante después y para siempre una a una las imágenes que necesito de ti. Y con la boca. También abierta. Llena de ansia por aspirarte todas las veces otra vez. Y desde luego por la piel. La misma piel que espera alerta tu presencia lo mas cerca que consiga.
Si quisiera decirte que te quiero con el olvido, no cabria. No podría. Yo, no soy Luis Cernuda.
20 de noviembre de 2009
SIN TÍ (las palabras me enamoran)
Nov/09
(microrelato)
- ¡Hace frío! - dijo ella entrando en la cama y abrazándole cariñosa –
- ¿Dónde has estado? Llevo esperándote mas tiempo del que recuerdo – contesto él, abrazándola.
- “Purple rain” – contesto haciendo pereza mientras le robaba todo el calor que podía para su cuerpo–
Él respondió haciendo también pereza...
(minirelato)
Justo antes de que aquellas dos lagrimas de rabia y de soledad asomaran a sus ojos, sintió la cerradura de la puerta y al mirar la vio entrar rápidamente, a medio vestir y con un salto llegar a su lado.
- ¡Hace frío! - dijo ella entrando en la cama y abrazándole cariñosa –
- ¿Dónde has estado? Llevo esperándote mas tiempo del que recuerdo – contesto él, abrazándola.
- “Purple rain” – contesto haciendo pereza mientras le robaba todo el calor que podía -
Él respondió haciendo también pereza... y se dejo robar para que el calor apareciera en ella por sus pies.
(relato corto)
Para él hacia una eternidad que se había ido. Todo en la habitación era ella. Su olor, su sombra, sus idas y venidas por entre la cama y el armario por entre el armario y la cómoda por entre esta y las mesillas...Todo seguía impregnado de su presencia y hacia ya tanto tiempo que se había ido...
Justo antes de que aquellas dos lagrimas de rabia y de soledad asomaran a sus ojos, sintió la cerradura de la puerta y al mirar la vio entrar rápidamente, a medio vestir y con un salto llegar a su lado.
- ¡Hace frío! - dijo ella entrando en la cama y abrazándole cariñosa –
- ¿Dónde has estado? Llevo esperándote mas tiempo del que recuerdo – contesto él, abrazándola.
- “Purple rain” – contesto haciendo pereza mientras le robaba todo el calor que podía –
Él respondió haciendo también pereza... y se dejo robar para que el calor apareciera en ella por sus pies.
De fondo una y otra vez sonaba la voz de Prince con una canción que invitaba al abrazo y el abandono.
16 de noviembre de 2009
LA SELVA
Ahora lo veo: me ataca sin daño. Sin maldad, por instinto. Con la fe del que hace lo que tiene que hacer. Y con la baba espesa y caliente de su boca me transmite el eco de mil millones de años luz, de color verde y húmedo con sonido a macaco y a gibón desde lo alto de los árboles, allí arriba, donde forman barrera para quedarse con la luz. La que llega al suelo, la que tamizan las hojas y por fin llega al suelo alumbra la vida que se despliega con ritmo lento, sin prisa.
El ojo ciego hasta entonces, ve y fotografía una y mil veces, mil veces y una vez mas la nube oscura colgada de la nada empeñada en cantarnos al oído su música de aleteo frenético mientras con una mano o dos o cien despejamos el camino como si ahuyentásemos pesadillas hasta caer embobados en el hechizo hipnótico de una araña que teje infinitamente su tela de plata para que el tiempo lento fluya por ella y la haga vibrar. Algún rayo de sol excarcelado a tiempo compone a su lado una armonía de colores.
Veo una rana que canta poseída por la necesidad vital de eternizarse y una serpiente, anillada a una rama, mirando con ojos fríos y piel fría y corazón frió una sombra quizá un sueño que perseguir. Lentamente se desenrosca y desaparece convirtiéndose en la misma rama que era.
Yo se que el lobo lo ha visto todo y ahora me lo cuenta.
ELLA
Otras veces se viste con disfraces de vida que guarda en un baúl de su memoria y me sorprende, me alegra o me desconcierta según el día, según con quien venga, según el sol que atrape en sus ojos de ver vida nueva o según las ganas de seguir que tenga.
Pero es cuando se viste de hembra, cuando llena sus ojos de fuego, sus manos de besos, sus besos de boca y su boca de lengua. Cuando juega a ser mayor siendo pequeña cuando tiene la vida rendida al sexo y el sexo corriendo por sus venas, es entonces cuando abro los candados de mi corazón escondido bajo siete llaves eternas y dejo que escapen veloces las penas que llevo puestas.Y entonces pido que me lleve con ella.
1 de noviembre de 2009
DIOGENES
Con los apuntes que toma va llenando cajas, cajones, estanterías, pisos enteros. Todos los meses purga las cajas y los apuntes que creé mas interesantes, después de leerlos y releerlos los guarda en aquellos cajones de cartón que recogió una tarde de lluvia en el contenedor del centro comercial, aquel que cuando la veían merodeando para llevarse aquellas miserables mierdas que ya no quería nadie comprar, salían para burlarse y asustarla con un: “que te pego bruja, que te pego” con el palo de la fregona.
Entre Nochebuena y Reyes vuelve a leer lo que ha sido su vida aquel año. Rompe lo que ya no tiene valor para ella, aquellas cosas que no son verdaderas, que pierden valor con el paso del tiempo y se queda con lo que ha vivido de verdad. O ha soñado. O cree haber soñado. Y lo guarda todo en las estanterías que le puso Diógenes, su marido, por toda la casa antes de morir. Siempre la decía: “Alguna vez no te acordaras de nada como yo y echaras todo en falta” Ella por suerte se acuerda de todo aunque a veces reconoce que no es una suerte tener tan buena memoria.
Con ochenta y cuatro años los servicios sociales la ayudan a moverse despacio hasta la puerta. La mujer policía anclada en la entrada de su casa la mira con cariño contenido. Los vecinos denunciaron hace tiempo el peligro de una mujer sola que acumula papel (¿para que querrá tanta porquería, por dios, no se da cuenta que un día se nos quemara la casa?). Kilos y kilos de papel escritos por las dos caras con una letra preciosa, redonda y clara colocados con cuidado, casi con mimo a lo largo y ancho de las paredes totalmente llenas de estanterías de treinta centímetros de fondo para que quepan sin que se estropeen los papeles de su vida, en un piso de tres habitaciones, salón-comedor, baño y cocina. Todo lleno, inundado de papeles y letras: toda un vida escrita y ordenada por fechas, lista para recordar.
Cuando la bajan por la escalera no deja de llorar y repetir: “es mía, es mi vida” y una vecina decide que irremediablemente sea vuelto loca. Mientras, ella piensa como escribir esa noche la terrible experiencia que vive y donde la puede guardar. Para no olvidarla. Si Diógenes la viera estaría orgullosa de ella.
LAS MEDIAS
Parece mentira, todo un cuerpo de ejercito vencedor era incapaz de sobreponerse a unas piernas de mujer desnudas, sin medias. y dejaba fuera a las que no tenían dinero para comprarlas.
Lo malo de quedarse sin dinero en tiempos de guerra es que te quedas también sin esperanza.
Esta noche se pintara un poco los labios con el colorante de alguna compañera. Le costara el sujetador pero ya no va a utilizarlo. Luego ira a ver al centinela de la puerta y le mentira. Dirá que necesita ver a alguien en el barracón sur y cuando se ponga de rodillas y le baje el pantalón para pagar el favor, cojera rápido la bayoneta que cuelga del cinturón. No cree que pueda sufrir porque las tripas duelen cuando están dentro. Por fuera, a ella, no hay nada que le duela.
16 de octubre de 2009
EL ESCRITOR
con olor a madera
y foto fija de la niñez
listos para escribir versos
siempre inacabados
o relatos cortos de tiempo,
y a veces de intención,
sin contar alguno que no debe,
que no quiere que surja y existirán
por siempre, para siempre, dentro de él.
Una goma de borrar blanca
con pecado de tacto incorporado
para hacer desaparecer
todas las veces que sus dedos
escriben lo que quieren
en un cuaderno caja-fuerte
testigo desde su interior
de las ideas de un navegante
perseguido por la mar.
Una cuhilla amiga
de sus nervios serenos
que hace virutas de fiesta
cuando no encuentra
en la punta gastada, afónica,
de sus lápices o lapiceros,
los mensajes que seguro,
están guardadas mas allá,
dentro de una vena negra.
Poco más. Una trilogía de dedos
que sobreviven para sujetar
el cañón de sus palabras,
con mas alma que fuego,
y le conducen con rumbo exacto
por el mapa cuadriculado de papel,
mientras una cabeza encargada
de unir ideas con versos, trabaja
una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez.
Todo cabe en una bolsa pequeña
de espacios fugaces y sinceros
para ir y volver, colgada de su hombro
con un peso… abrumadoramente insignificante.
Y lo demás no importa. Lo demás no cuenta.
23 de septiembre de 2009
RODRIGO
Tengo una fotografía suya de cuando era pequeño. De cuando los ojos, los suyos y los míos, miraban juntos hacia delante. Un futuro mucho más cercano de lo que parecía. De cuando su carita me hacia muecas y jugábamos los dos a mil cosas diferentes.
Si el era pirata yo también. Y con pata de palo. Y tuerto de un ojo si hacia falta. Si disparaba su pistola de agua o de balas o de rayos, al otro lado siempre estaba yo intentando escapar o haciendo figuras imposibles para que no me tocaran ni uno solo de sus proyectiles de ficción. Y si conducíamos en coche yo siempre de copiloto vigilando para que no se saliera del asiento porque no llevábamos casco ni cinturones de seguridad y rebasábamos todos los límites que podíamos imaginar.
Por las noches nos acostábamos juntos. Unas veces leíamos y otras era yo el que inventaba una historia fantástica que terminaba por llevarle hasta el sueño. Otras veces la inventaba él y me dormía yo. Y así todos los días. Creamos un mundo diferente, ilegitimo y fantástico a su medida, donde cabíamos los dos.
Luego creció. Fueron años en los que cogió carrerilla y distancia. Sus propios amigos, sus propios juegos, todo nuevo. Y poco a poco iba sustituyendo lo que yo le había propuesto por lo que el encontraba. Como debe ser. Yo seguía de copiloto-polizón vigilando que no se hiciera daño.
Y ahora noto que poco a poco me va empujando de su nuevo mundo porque ya no tengo cabida en él. No me quejo pero ahora empiezo a sentir todos los dolores que antes no había sentido: me duelen los ojos de querer verle más allá. Y la pierna de palo porque se me olvido cambiarla cuando acabamos los juegos… y así se quedo. Y la espalda también me duele de todas aquellas figuras imposibles que tuve que hacer para que no me rozaran las balas que disparaba desde… y el alma, de jugarme la vida día a día en aquel coche sin ninguna seguridad.
Él dice que ya no entiendo nada. Que el mundo no es lo que yo digo sino lo que el sabe. Que no se juzgar a las personas, que estoy perdido, que conmigo no se puede hablar... Que me hago viejo, que no tengo remedio.
Pero lo que de verdad me hago, son preguntas. Y yo que había decidido no hacerme preguntas porque no quería saber las respuestas, siento como cada una de sus afirmaciones, cada una de las protestas de las críticas de los reproches que dispara contra mí con mucha más puntería que cuando era pequeño, me alcanzan y consiguen lesionarme. Debe ser que ni me doblo ni me escondo como antes.
Y además las respuestas al parecer, las tiene todas él. Mejor.