Quien se refleja en el espejo cuando lo
miras? No puedes ser tú porque tú estas al otro lado y no puede ser alguien
distinto a ti puesto que la imagen solo vive si tu estas presente. Quien es?
Quien es esa imagen tuya que imita tus
movimientos y se conforma con parecerse a ti? Piensa lo que tu no te atreves?
Es capaz de mirar desde dentro de tus ojos? Morirá contigo o vivirá para
siempre al otro lado hasta verte aparecer?
Un espejo es la única mentira que decimos
de verdad. Es nuestra mentira más universal.
Estamos en el año dos mil catorce y va para setenta y cinco años que acabo nuestra guerra civil. ahora que ya han pasado los miedos y casi todas las vergüenzas, ahora que apenas queda algún superviviente de aquella contienda, aun quedan asuntos por resolver.
¿Porque la democracia española no admite de una vez por todas que hubo un golpe de estado en el año treinta y seis?
¿Porque la derecha española no admite que después de la guerra y durante muchos años hubo una terrible represión?
¿Como fue que consentimos un dictador fascista durante cuarenta años y no lo echamos como hicieron Grecia o Portugal?
¿Porque permitimos que al dictador le enterraran en una fosa faraónica que como las pirámides se construyo con la sangre el sudor y las lagrimas de los vencidos y algún que otro vencedor?
¿Porque a día de hoy mientras todos sabemos donde esta enterrado el dictador, miles de españoles yacen muertos al bode de alguna cuneta por toda nuestra geografía bajo el tiempo y la tierra, sin que los que pueden, quieran mover un dedo para que descansen sus hijos nietos y sobrinos?
Sus muertos ya saben que murieron aunque no sirviera de nada.
Llevo semanas oyendo hablar de
las cosas del fútbol. No del fútbol en si, como juegan los quipos porque juegan
así, si han equivocado las tácticas las estrategias, si no tienen suficiente
fondo físico si la plantilla esta mal diseñada… eso que se hecha en falta en un
verdadero análisis futbolístico y para todos los equipos que componen la liga
correspondiente. Y las cadena se tv, las emisoras de radio y los periódicos de
cobertura nacional funcionan todos tan igual que parece mas bien unas copias
unos de otros.
Si CR se toca un muslo es noticia para tres semanas (porque se habrá
tocado, durante cuanto tiempo se toca y lo mejor: podrá jugar ese día tan
importante en un futuro próximo aunque queden seis meses y un día? Si Messí tose:
no debía haber jugado en Rusia (claro un muchacho tan débil) se analizaran sus
esputos por al menos tres laboratorios competentes y lo mejor: toserá delante
del entrenador para que este se de cuenta de que no le perdona aquella rencilla
pendiente después de cuatro meses? Y todas las estrellitas del suelo verde
igual.
Han conseguido vender el fútbol
como la sal de nuestros días. Ya no podemos vivir sin él sin sus noticias
triviales sin sus entrevistas estupidas realizadas por periodistas de
encefalograma plano que para esto les sobraba haber estudiado toda un carrera
tan digna. Y mientras los presidentes de estos equipos sirviéndose de sus
estrellitas y sus equipitos para hacer negocios que de otro modo les seria dificilísimo
hacer. Y haciendo dinero para ellos mismos (ya se sabe: el que compra y vende…)
y así un año tras otro y después otro mas.
Claro que mientras tantos borregos
sigan pensando en el fútbol no pensaran en otros problemas. Estupidos borregos pensaran
nuestros grandes hombres.
Ademas de los niños que mueren a diario por el hambre, la guerra, el frio y por enfermedades sencillas de curar, ademas existen otros niños que no tienen agua, no van a la escuela o carecen de cariño. Y ademas estan los niños obligados a trabajar en condiciones inhumanas por unas miserables monedas, por un poco de pan o cultivando o recolectando campos que no son suyos y nunca lo seran.
Ademas, estan los niños utilizados en la explotacion sexual pagada a precio de oro (que ellos no ven ) por turistas extranjeros que ahorran todo el año, para pagar sus vicios y colgarlos por internet.
Bien, pues cuando un niño sortea todas estas dificultades y llega sano, querido, feliz, cuidado, protegido, alimentado, escolarizado y con serias posibilidades de crecer de tener una familia a la que transmitir algo mas que miseria, odio y maldad, entonces llega un cabron al mando de veinte cabrones para incendiar, robar, secuestrar, violar y vender esa esperanza de futuro que aun se llaman niño y utilazarlos, como moneda de cambio, bajo la identidad de una ridicula moral religiosa, a sueldo de alguna corporacion que manda sobre los politicos de algun pais que seguramente espera una orden, para enviar tropas equipadas con los mismos fusiles que van a combatir y con la mision de rescatar a unos niños que aunque no lo parezca, ya no podran tener una nueva ilusion.
Y todos los dias la misma noticia en un pais diferente.
Que una jueza argentina este en España tomando declaraciones, para defender los derechos de unos españoles a recuperar su memoria historica y saber donde estan enterrados los cadaveres, sin ataud, de sus seres queridos desde la sublevacion del año 36, es vergonzoso.
Que apartaran al juez Garzon por querer hacer esto mismo, habla de la poca vergüenza que trasmiten algunos jueces en particular, por prestarse a este sucio juego y nuestra descastada clase politica en general.
Que se cambie la ley por decreto para escarcelar a asesinos, traficantes y estafadores y asi reverenciar a los gobiernos de esos mafiosos es indigno, miserable y vergonzoso.
Que nuestro politicos se tiren tartas, que no hacen daño, como en las mejores comedias haciendonos creer que son distintos para tener opciones que votar y luego cohabitar, para cambiar la constitucion y bendecir a los bancos que nos obligan a pagar su deuda entre todos, es miserable y vergonzoso.
Y lo peor es que podria seguir contando.
La palabra desde luego no existe. Igual que no existe ninguna dignidad en los personajes que protagonizan estas historias que provocan la vergüenza ajena de compartir una sociedad y un mundo que a todos nos huele mal menos a ellos.
Cuando el verano se fué, arrojo una
lágrima al mar y esta se hundió entre la infinidad de agujas, cayendo hasta el
final del pozo donde encontró un campo de trigo por el que tuvo que viajar
durante horas, días y años.
Se enamoro de todas y cada una de
las mágicas hadas que encontraba al cambiar de dirección. Soñó que cabalgaba a
lomos de un caballo de cristal mientras dormía en una nube de recuerdos robados
por la erosión y bailó con sus sombras por conseguir el humo de un amor que le
quemaba por dentro.
Y durmió acompañado de la distancia
y la seguridad que da la noche diurna. Todo porque el invierno volvió a estar
de moda.
“Srs. Pasajeros, el vuelo 6.9.19.1.12 con
destino a Brasil va a despegar. Les rogamos se relajen y aspiren profundamente”
-Ya
era hora. Parece que llevo toda la vida esperando. ¿Será como lo imagino?
Julio se abrocho el cinturón y acomodo su
cuerpo lo mejor que pudo al hueco en el asiento, luego se asomo por aquella
ventanilla pequeña y redonda que parecía un vistazo al pasado y empezó a sentir
que al fin despegaba. Enseguida un cielo azul y limpio le inundo la visa.
Algunas nubes, pocas, de algodón muy blancas no presagiaban más que un vuelo
agradable y tranquilo.
Unos minutos después, le pareció que veía
tierra. – “Quizás me quedé dormido y estemos regresado, pero entonces el sol entraría
por nuestra izquierda y no es así. Además esta alto, entra de arriba hacia
abajo: justo mediodía. Seguro que me quede dormido, claro la tensión del viaje.
“Un vuelo corto sin duda – pensó - pero estamos llegando”. Y la idea de que por
fin alcanzaba su destino se fue abriendo paso hasta acomodarse en su cabeza y
desde allí, empezó a destilar por todo su cuerpo una tranquilidad que antes
apenas recordaba.
A vista de pájaro, ya podía divisar las
playas kilométricas de arenas muy blancas y aguas de fondos azulados, verdosos,
trasparentes, salpicadas por hombres y
mujeres que las recorrían solventando sus quehaceres, de modo impreciso, sin
prisa, yendo y viniendo entre las pequeñas aldeas que continuamente iba
descubriendo unidas por estrechos senderos de tierra.
Le sorprendió no ver el mar con el agua
hirviendo de risas, la playa llena de cuerpos mulatos jugando sobre la arena, o
tomando el sol, sentados, hablando, dormidos, abrazados… sin sitio por donde
pisar sin incomodar a alguno.
Mas atrás, en una segunda línea resguardados
a la sombra seguro que había una fauna comerciante ofreciendo jugos tropicales
de piña, de papaya, de maracuya y combinados de ron, de cachaza, de lima… un
lujo para enfriarse de ese sol que debe quemar como el mismo fuego. Y
tenderetes. Con cuatro palos y un tejadillo. De ramas a punto de derrumbarse por
una mirada o un poco de viento donde tomar asados, hacer barbacoas… o cosidos
por una lona de color que albergan toda suerte de mercancías sin mas valor que
el de la obligación que tienen todas las playas del mundo a que existan:
sombreros, gafas, zapatilla, pareos, pañuelos, bolsos, y un millón deobjetos sin clasificar para que disfruten los
mirones a paso muy lento examinando con cuidado cualquier baratija como si
trataran de descubrir la pieza mas valiosa de la casa de un anticuario durante
esas interminables horas de playa diaria .
Y tendré que buscarme algún trabajo, algo
tranquilo, no quiero engañarme, que me ocupe tres o cuatro horas como mucho al
día solo para poder comer. Dicen que el mar tiene de todo: pescados grandes y
sabrosos para asar por la noche en la playa y pescados pequeños para cocer con
arroz. Tendré que conseguirme una redecilla, ah! Y unas gafas para ver debajo
del agua aunque estoy seguro que a los dos días me acostumbrare a la sal del
agua y podré coger langostas a mano. Joder que rabia: Almudena no ha querido
venir aunque no la culpo. Ella tiene los pies en el suelo y yo siempre he
tenido alas en los pies. Es nuestro único desencuentro pero en cuanto este
instalado la llamo para que venga y disfrutemos juntos.
Aquello debe ser la selva, ¡que enorme!
Siempre pensé que aquí había más pueblos, más bichos y más plantas por
descubrir de lo que nos han contado. Y aquello, el Amazonas: increíble. Tan
grande y tan hermoso… ver como serpentea con la luz de la tarde hasta perderse
en el mas frondoso verde del horizonte… Me gustaría viajar alguna vez por este gran
río en un barquito de vapor, por el
placer de viajar. Como aquella película “La reina de África” ¿de África? Bueno,
todos los grandes ríos deben ser muy parecidos.
“Atención Srs. pasajeros estamos llegando
a nuestro destino. Pueden desabrocharse los cinturones” ¿Si claro, y fumar! Pero
es cierto: hemos hecho todo el viaje con los cinturones puestos. Ya es igual
estamos a punto de pisar Brasil.
Los pasajeros, advertidos unos a otros, se
abalanzan sobre las ventanillas de ala izquierda mientras se indican en voz
baja, algo que parece excepcional. Jaime movido por la curiosidad también se
acerca a mirar. El desconcierto se apodera de él rápidamente: un personaje
vestido con una túnica de un blanco que daña la vista como si mas que un color
el blanco fuera una luz, levita ane sus ojos y les da la bienvenida con un
gesto sereno y los brazos abiertos de par en par. Parece Dios. Jaime de pronto
cae en la cuenta: “El pan de azúcar” dice en un susurro y piensa que Brasil es
el lugar más bello del mundo. Boquiabierto grita a los demás pasajeros:
“Brasil” Y repite en otro grito mas intimo: “Brasil”.
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“Hora de la muerte doce cuarenta,
vamos a cerrar”, anuncia el doctor San Cristóbal a su equipo.
Minutos después mientras se lava las
manos aún apesadumbrado por lo que acababa de ocurrir en el quirófano, le
pregunta a su ayudante: “Que te a parecido?” “Hizo lo que pudo. – le responde
Carlos Moré, su ayudante - No se preocupe. No se si se dio cuenta que justo
antes de morir el paciente alcanzo a decir: Brasil y lo repitió mientras moría.
Es extraño: nosotros nos preocupamos por salvarle la vida y él, seguro que solo
pensaba en el próximo mundial de fútbol”.