4 de marzo de 2010

POEMA MATEMATICO

Una vez me regalaron un poema de cristal y lo he perdido.
Pero me gustó mientras lo tuve.

El problema estaba bien planteado:

una raíz enamorada,

con locura de un binomio.

Ella nunca fue tan capaz

de multiplicarse por si misma

ni él de elevarse a “n”

cuando se sentía a por b,

y buscaban juntos

como hacerse hueco

en una ecuación.

Hasta en una de segundo grado

miraron, por si podía ser.

Pero existe una leyenda

que destruye los amores racionales

y solo permite justo, aquellos

que tienen soluciones indefinidas.

O imprevistas. O negativas,

para cualquiera de sus elementos.

Y por ello los amantes deciden

mirar embobados a la luna,

atravesarse los ojos,

pensar en tonterías e incluso,

en estar juntos para siempre.

Solución 1: incompleta

Solución 2: antinatural

2 de marzo de 2010

... y yo te creo.

Y yo, que puedo decirte?

Yo, que necesito,

todas las palabras que existen

para darte forma en mi cuaderno,

o en mi cabeza

cuando se que no va a bastarme

una vida, ni dos, ni mil

para cansarme de ti.

Yo que puedo decirte

cuando por mas que te abrace

siempre tengo la sensación

de no rodearte completamente

o que por muy pequeña que sea

la distancia que nos separa,

a mi siempre

se me antoja

imposible regresar a ti.

Que puedo decirte

cuando el miedo

a que dejes de pensar en mi,

siquiera el tiempo de un latido

me descubre

naufragando

entre millones de dudas.

Que puedo decirte

cuando siento

la falta del tiempo,

el espacio, el aire,

y hasta de dios

si lo comparo contigo

cuando me dices

que únicamente

piensas en mi,

y yo te creo.

26 de febrero de 2010

GRACIAS A...

pilar, victor, vicen, elisa, raul, leticia, fi, lola, ana, manolo, juan antonio, marisa, matias, soledad, irene, raquel, esther, emilio, paquita, marta, monica, antonio, isabel, victor, lili, jose, joaquin, silvia, manuel, rober, santi, guilli, elena, javi, ana isabel, rodrigo, isabel, el chino, anggelina... por acompañarme, por estar conmigo, por reirnos, por estar juntos, por quererme, por leer, por hacerme feliz... y porque entre todos hoy soy mejor que ayer y eso es lo que me queda. bss, nrq

21 de febrero de 2010

KARYNE

Si queréis pasar envidia es el momento.

Ayer pase la tarde con una brasileña preciosa. Así como suena. Sin anestesia. Cuando se fijo en mi, yo ya la había visto a través del cristal de mi vaso. Se acerco dando un rodeo como corresponde a una señorita, dejándose ver pero como si no fuera con ella. Llame su atención jugando con el posavasos y poco tiempo después llego lo suficientemente cerca para quitarme de las manos aquel juguete. Se lo quedo ella naturalmente. Y no hubiera tenido mas importancia si no hubiera sido porque como sin querer se me acerco tanto que termino por sentarse en mis piernas.

Karyne es preciosa. Una muchachita mitad brasileña mitad ángel con unos ojos que te hablan sin palabras y un precioso pelo que se recoge en dos coletitas altas. Porque el pelo en la cara la molesta, claro y pasaría todo el día con el reverso de la mano intentando colocarlo hacia atrás. Mientra yo terminaba mi vaso ella me contaba cosas que nunca entendí. Reconozco que soy un negado para los idiomas y si además me hablan con la boca llena de patatas fritas me resulta totalmente imposible. Lo que no entendí me lo traduje yo mismo como me dio la gana.

Fue pasando el tiempo casi sin sentir y finalmente se despidió de mi con un beso y fijando mi atención con aquellos ojos que ya os dije, bajo un gorro que la cubría toda la cabeza. Un adiós con la mano y nada mas. Incluso las fotos que nos hicimos juntos se las llevo.

Vosotros podéis pensar que es mentira que a los tipos como yo no se les acercan las brasileñas y es verdad. Pero en esta ocasión algo debió ver en mi, J, que se acerco. En julio cumple los veinticuatro (meses) y no me lo pienso perder. Si antes no nos encontramos por ahí.

(...dedicado a lucy y rober, que algo tuvieron que ver.)

20 de febrero de 2010

CRUZAR UNA CALLE PARA ESCAPAR DE CASA...

… hasta sentir que finalmente no te alcanza tu sombra. Dejar atrás las ideas que te llevan a huir de ti mismo.

Hubo un tiempo en el que todo fue distinto. El color no era gris ni las ilusiones perdidas. Cruzar la misma calle desde el otro lado era ir a encontrar unos ojos y una vida de la que me había enamorado. Una vida que había soñado junto a ella. Hoy, necesito escapar, soy un cobarde. Me asustan las bombas de tiempo que caen tan cerca de mi. Por eso huyo, porque me da miedo tener ese infierno a mi lado. Cruzar la calle solo es el primer paso. Ojala pueda huir.

17 de febrero de 2010

EL PRIMER DIA



Ayer me amaneció roto,
de palabras y silencios
por dentro y por fuera.

Quizá no entendí
el saludo de la luz.

Me pareció gris.


Fue un día que salte
por encima de mi mismo.
Y crecí justo
para poder mirar por encima de todos los hombros,
de todos los sombreros,
de todas las cabezas.
Corrí tan rápido
que deje atrás
todas las sombras de mis otros "yo".
Y estire los brazos
hasta que pude por fin abrazarte.
Pero abrazarte toda. TODA.
¿Me escuchastes bien?
No solo lo que quería.
Fue ayer.
Ayer son todos los días que me quedan
para estar contigo
y me jode que amanezca roto
cuando pienso en tí.

13 de febrero de 2010

CHATING

De: Rober

A: Lina

- No puedo mandarte mas dinero, no creo que los niños coman tanto.

De: Lina

A: Rober

- Si dejaras de gastar el dinero en tonterías, podrías

De: Rober

A: Lina

- No se que decirte. Aquí estamos bajo mínimos. Del veinte al treinta comparto las latas de comida del gato y el gato ha tenido que aprender a usar el water.

De: Lina

A: Rober

- Deja el coche en casa y ves a trabajar en tren como hago yo.

De: Rober

A: Lina

- Tu ni eres representante de un laboratorio. Parecería un pastillero con tanta pirula encima.

De: Lina

A: Rober

- No. Ni tengo secretaria que me coja hasta las llamadas.

De: Rober

A: Lina

- No quiero discutir. Estamos a veinticinco y me faltan las fuerzas. Creo que el gato me mira mal.

De: Lina

A: Rober

- Quita Internet y ahorra

De: Rober

A: Lina

- Ya lo hice. Estoy conectado al wifi gratuita de la plaza. Como la luz. Me viene bien una farola tan cerca de la ventana.

De: Lina

A: Rober

- Pues lo siento pero es por los niños.

De: Rober

A: Lina

- Si no me quejo, mujer. Pero entre lo que comen ellos y lo poco que como yo igual no nos reconocemos en las próximas vacaciones que me toque.

De: Lina

A: Rober

- Mira que eres tonto, todo por una…

De: Rober

A: Lina

- Por una secretaria que ya no tengo.

De: Lina

A: Rober

- No sabia. La dejaste?

De: Rober

A: Lina

- Podria decir que si pero seria mentirme. Me dejo ella a mi. Para realizarse.

De: Lina

A: Rober

- Suena mal.

De: Rober

A: Lina

- Pues no te cuento como sienta.

De: Lina

A: Rober

- Y ahora?

De: Rober

A: Lina

- Ahora te hecho de menos. Y tu?

De: Lina

A: Rober

- Yo todo lo contrario: te hecho de menos ahora.

De: Rober

A: Lina

- Si lo intentamos quiero que salga bien.

De: Lina

A: Rober

- Estoy de acuerdo.

De: Rober

A: Lina

- Esto va a ser una alegría.

De: Lina

A: Rober

- Lo dices por los niños, verdad chating?

De: Rober

A: Lina

- Si por ellos también chatinga. Pero sobre todo lo decía por el gato. Hecha de menos su arena.

5 de diciembre de 2009

LOCURA

Ha vuelto el mes de marzo. Es la tercera vez en siete meses. Reconozco sus vientos de poniente, sus días de horas alargadas con olor a primavera, las sombras que se empiezan a acortar, el color que tiñe y alegra la ciudad... Todo. Todo empieza de nuevo.
Sin embargo me disgusta su luz, aun escasa, el frío que ya no comprendo y que un día si, otro no, me hiela la punta de la nariz y no me deja guardar la ropa de abrigo. Como todos los meses de marzo, terminare perdiendo los guantes o el paraguas. Espero impaciente el mes que viene. El mes de agosto.

POR LA CALLE DEL AIRE

Por la calle del aire
los amantes
pasean sus sombras.
No hace mucho
un rumos de besos
de lucha cuerpo a cuerpo
de palabras en voz baja
de heridas en el miedo
les confirmaba que
sus cuerpos son amantes
a plazo fijo
con un interés de usura
por sus tiempos
y con una hipoteca
que ambos ambicionan
de por vida.
Por la calle del aire...

YO NO SOY LUIS CERNUDA

Te quiero. Y te lo dije con el sol con el viento con las nubes. Pero no me bastaba y pensé decírtelo con la muerte que según dicen va mas allá del amor. Pero no puedo, yo no me lo creo. Después de la muerte se que no voy a poder seguir amándote.
Te quiero. Y te lo voy a decir abriendo los brazos para que llegues hasta dentro de mi. Y abriendo los ojos para guardar un instante después y para siempre una a una las imágenes que necesito de ti. Y con la boca. También abierta. Llena de ansia por aspirarte todas las veces otra vez. Y desde luego por la piel. La misma piel que espera alerta tu presencia lo mas cerca que consiga.

Si quisiera decirte que te quiero con el olvido, no cabria. No podría. Yo, no soy Luis Cernuda.

20 de noviembre de 2009

SIN TÍ (las palabras me enamoran)

SIN TI
Nov/09

(microrelato)
- ¡Hace frío! - dijo ella entrando en la cama y abrazándole cariñosa –
- ¿Dónde has estado? Llevo esperándote mas tiempo del que recuerdo – contesto él, abrazándola.
- “Purple rain” – contesto haciendo pereza mientras le robaba todo el calor que podía para su cuerpo–
Él respondió haciendo también pereza...

(minirelato)
Justo antes de que aquellas dos lagrimas de rabia y de soledad asomaran a sus ojos, sintió la cerradura de la puerta y al mirar la vio entrar rápidamente, a medio vestir y con un salto llegar a su lado.
- ¡Hace frío! - dijo ella entrando en la cama y abrazándole cariñosa –
- ¿Dónde has estado? Llevo esperándote mas tiempo del que recuerdo – contesto él, abrazándola.
- “Purple rain” – contesto haciendo pereza mientras le robaba todo el calor que podía -
Él respondió haciendo también pereza... y se dejo robar para que el calor apareciera en ella por sus pies.

(relato corto)
Para él hacia una eternidad que se había ido. Todo en la habitación era ella. Su olor, su sombra, sus idas y venidas por entre la cama y el armario por entre el armario y la cómoda por entre esta y las mesillas...Todo seguía impregnado de su presencia y hacia ya tanto tiempo que se había ido...
Justo antes de que aquellas dos lagrimas de rabia y de soledad asomaran a sus ojos, sintió la cerradura de la puerta y al mirar la vio entrar rápidamente, a medio vestir y con un salto llegar a su lado.
- ¡Hace frío! - dijo ella entrando en la cama y abrazándole cariñosa –
- ¿Dónde has estado? Llevo esperándote mas tiempo del que recuerdo – contesto él, abrazándola.
- “Purple rain” – contesto haciendo pereza mientras le robaba todo el calor que podía –
Él respondió haciendo también pereza... y se dejo robar para que el calor apareciera en ella por sus pies.
De fondo una y otra vez sonaba la voz de Prince con una canción que invitaba al abrazo y el abandono.

16 de noviembre de 2009

LA SELVA

Como un lobo. Se abalanzó sobre mi, el cuerpo tenso, las zarpas firmes, las fauces abiertas, los ojos… llenos de vida. Todo él destilaba selva. Yo a su merced sin poder levantarme. Mi cerebro humano empezó a reaccionar.
Ahora lo veo: me ataca sin daño. Sin maldad, por instinto. Con la fe del que hace lo que tiene que hacer. Y con la baba espesa y caliente de su boca me transmite el eco de mil millones de años luz, de color verde y húmedo con sonido a macaco y a gibón desde lo alto de los árboles, allí arriba, donde forman barrera para quedarse con la luz. La que llega al suelo, la que tamizan las hojas y por fin llega al suelo alumbra la vida que se despliega con ritmo lento, sin prisa.
El ojo ciego hasta entonces, ve y fotografía una y mil veces, mil veces y una vez mas la nube oscura colgada de la nada empeñada en cantarnos al oído su música de aleteo frenético mientras con una mano o dos o cien despejamos el camino como si ahuyentásemos pesadillas hasta caer embobados en el hechizo hipnótico de una araña que teje infinitamente su tela de plata para que el tiempo lento fluya por ella y la haga vibrar. Algún rayo de sol excarcelado a tiempo compone a su lado una armonía de colores.
Veo una rana que canta poseída por la necesidad vital de eternizarse y una serpiente, anillada a una rama, mirando con ojos fríos y piel fría y corazón frió una sombra quizá un sueño que perseguir. Lentamente se desenrosca y desaparece convirtiéndose en la misma rama que era.
Yo se que el lobo lo ha visto todo y ahora me lo cuenta.

ELLA

En uno de mis corazones que guardo bajo siete llaves de oro se encuentra ella. A veces se viste de mujer y me obliga, me arrastra y me rompe el corazón contra las rocas de tiempo que creó para mi. No sabe que es un corazón que tengo solo por ella.
Otras veces se viste con disfraces de vida que guarda en un baúl de su memoria y me sorprende, me alegra o me desconcierta según el día, según con quien venga, según el sol que atrape en sus ojos de ver vida nueva o según las ganas de seguir que tenga.
Pero es cuando se viste de hembra, cuando llena sus ojos de fuego, sus manos de besos, sus besos de boca y su boca de lengua. Cuando juega a ser mayor siendo pequeña cuando tiene la vida rendida al sexo y el sexo corriendo por sus venas, es entonces cuando abro los candados de mi corazón escondido bajo siete llaves eternas y dejo que escapen veloces las penas que llevo puestas.Y entonces pido que me lleve con ella.

1 de noviembre de 2009

DIOGENES

Llaman a la puerta con rabia. Puede notarlo.

Con los apuntes que toma va llenando cajas, cajones, estanterías, pisos enteros. Todos los meses purga las cajas y los apuntes que creé mas interesantes, después de leerlos y releerlos los guarda en aquellos cajones de cartón que recogió una tarde de lluvia en el contenedor del centro comercial, aquel que cuando la veían merodeando para llevarse aquellas miserables mierdas que ya no quería nadie comprar, salían para burlarse y asustarla con un: “que te pego bruja, que te pego” con el palo de la fregona.

Entre Nochebuena y Reyes vuelve a leer lo que ha sido su vida aquel año. Rompe lo que ya no tiene valor para ella, aquellas cosas que no son verdaderas, que pierden valor con el paso del tiempo y se queda con lo que ha vivido de verdad. O ha soñado. O cree haber soñado. Y lo guarda todo en las estanterías que le puso Diógenes, su marido, por toda la casa antes de morir. Siempre la decía: “Alguna vez no te acordaras de nada como yo y echaras todo en falta” Ella por suerte se acuerda de todo aunque a veces reconoce que no es una suerte tener tan buena memoria.

Con ochenta y cuatro años los servicios sociales la ayudan a moverse despacio hasta la puerta. La mujer policía anclada en la entrada de su casa la mira con cariño contenido. Los vecinos denunciaron hace tiempo el peligro de una mujer sola que acumula papel (¿para que querrá tanta porquería, por dios, no se da cuenta que un día se nos quemara la casa?). Kilos y kilos de papel escritos por las dos caras con una letra preciosa, redonda y clara colocados con cuidado, casi con mimo a lo largo y ancho de las paredes totalmente llenas de estanterías de treinta centímetros de fondo para que quepan sin que se estropeen los papeles de su vida, en un piso de tres habitaciones, salón-comedor, baño y cocina. Todo lleno, inundado de papeles y letras: toda un vida escrita y ordenada por fechas, lista para recordar.

Cuando la bajan por la escalera no deja de llorar y repetir: “es mía, es mi vida” y una vecina decide que irremediablemente sea vuelto loca. Mientras, ella piensa como escribir esa noche la terrible experiencia que vive y donde la puede guardar. Para no olvidarla. Si Diógenes la viera estaría orgullosa de ella.

LAS MEDIAS

O tal vez hubiera podido comprarlas al guardia del tercer turno. Entonces podría salir dos veces por semana al barracón de los oficiales. Allí se comía y se bebía sin restricciones pero sin medias no se podía pasar.
Parece mentira, todo un cuerpo de ejercito vencedor era incapaz de sobreponerse a unas piernas de mujer desnudas, sin medias. y dejaba fuera a las que no tenían dinero para comprarlas.
Lo malo de quedarse sin dinero en tiempos de guerra es que te quedas también sin esperanza.
Esta noche se pintara un poco los labios con el colorante de alguna compañera. Le costara el sujetador pero ya no va a utilizarlo. Luego ira a ver al centinela de la puerta y le mentira. Dirá que necesita ver a alguien en el barracón sur y cuando se ponga de rodillas y le baje el pantalón para pagar el favor, cojera rápido la bayoneta que cuelga del cinturón. No cree que pueda sufrir porque las tripas duelen cuando están dentro. Por fuera, a ella, no hay nada que le duela.